115 años junto a cada tresarroyense

ST 11. 1°
Despejado

Carta de Lectores

Escribe Bruno José Lezcano

A cada chancho...

25|09|17 10:48 hs.

Señora directora: 

Existe un refrán que dice: "A cada chancho le llega su San Martín", y alude a que cada cual recibirá en su momento la respuesta por los actos cometidos. Si alguien ha actuado incorrectamente, tarde o temprano le llegará el momento de pagar su culpa. 

Todos los imperios cayeron por una misma razón, los abusos. 

Hoy en día el Ejecutivo Municipal no deja de sorprendernos con estas cuestiones, a modo tal que en su carrera por pretender reparar el mal trago que recibió en las pasadas elecciones PASO, se empeña en confirmar una decadencia institucional y de gestión, confirmando el fin del imperio del MV. 


Esos abusos que hoy gracias a que existen medios como el suyo, redes sociales, el boca a boca, etc.; que se terminan develando y confirmando gracias a la Justicia y por los mismos improperios y atropellos de quienes los propinan.

Hoy en día el Ejecutivo Municipal no deja de sorprendernos con estas cuestiones, a modo tal que en su carrera por pretender reparar el mal trago que recibió en las pasadas elecciones PASO, se empeña en confirmar una decadencia institucional y de gestión, confirmando el fin del imperio del MV. 

Estas mismas acciones de abuso y prepotencia política innecesaria, persecutoria de ideologías, cercenadora de carreras profesionales, aprietes burdos y groseros sobre empleados municipales dignos y honestos, que en algún momento fuimos padecientes de ello. 

Vemos desde adentro que de manera corporativa y excluyente, sólo los cipayos ostentan impensados y voluminosos haberes, otorgados por la figura de un Intendente omnipotente que con "obediencia debida" compra voluntades, haciendo y queriendo acostumbrar a toda nuestra sociedad, en cierta forma a una ya rancia y putrefacta gestión en decadencia.

Una administración municipal que condena a toda una sociedad a pagar millones por su juego de egos, siendo su actual secretaria de Salud promotora principal de ello, es merecedora de este debacle político institucional sin precedentes en nuestro medio. 

Estas mismas acciones de abuso y prepotencia política innecesaria, persecutoria de ideologías, cercenadora de carreras profesionales, aprietes burdos y groseros sobre empleados municipales dignos y honestos, que en algún momento fuimos padecientes de ello. 


No hay nada para celebrar señora directora, y no sería de buen cristiano hacerlo, los hechos hablan por sí mismos. 

Como empleado municipal observador de estas nefastas acciones, me queda una reflexión; nada impedirá que sigamos brindando lo mejor de nosotros a diario para sanar internamente, compensando con responsabilidad los errores del Ejecutivo. 

Bruno José Lezcano