//

115 años junto a cada tresarroyense

ST 19. 3°
Nubes aisladas

Desde la Redacción

Desde la Redacción

Espalda con espalda

22|09|17 21:19 hs.

No bastó que un Consejo de Administración del Hospital Pirovano haya resuelto durante el año 2000 aplicar un castigo a una obstetra por adulterar un documento público. Sí, una tarjeta con la que se controla el tiempo de trabajo en un hospital público, es un documento público. Ese tiempo contenido en ella es el que paga el pueblo con sus impuestos, todos los meses del año. 


O creyó que el castigo fue injusto, o no le importó al intendente Carlos Sánchez, porque desde su primer día de gestión como jefe comunal del distrito, en 2003, la nombró como su nueva directora del Hospital Pirovano, a pesar de haber sido encontrada culpable de ese delito que para el Consejo de Administración del centro de salud fue necesario "castigar" con cuatro días de suspensión. 


Para el intendente, Capellari ha sido hasta el momento uno de los funcionarios más fieles, a pesar de tener alguna resistencia en el entorno de poder más íntimo


El apoyo estuvo siempre. Incluso cuando en 2010 la salpicara una denuncia en la que quedó expuesta por favorecer a una persona cercana con el alquiler de una vivienda con fondos públicos, a pesar de no ser -a quien favorecía- una persona indigente. 

Y el apoyo parece sostenerse incluso después del revés judicial ante la Suprema Corte de Justicia Bonaerense, por el caso Quijada, que podría repetirse ante la demanda de los 60 médicos que reclaman por la mala liquidación de sus sueldos y que desde 2013 espera una resolución del máximo órgano judicial bonaerense. 

El apoyo parece sostenerse incluso después del revés judicial ante la Suprema Corte de Justicia Bonaerense, por el caso Quijada, que podría repetirse ante la demanda de los 60 médicos que reclaman por la mala liquidación de sus sueldos 


Pero lo cierto es que también para el intendente, Capellari ha sido hasta el momento uno de los funcionarios más fieles, a pesar de tener alguna resistencia en el entorno de poder más íntimo. Es una funcionaria de fuerte personalidad que supo durante los períodos en los que condujo el hospital mantener a raya los permanentes conflictos con los profesionales de la salud, que a otros directores les impidió sostener toda gestión, situación que generó repetidas renuncias, como en los casos los doctores Furmento y Rodríguez Valcarcell. 

Durante los últimos 14 años y de manera ininterrumpida formó parte de los funcionarios de primera línea del gobierno de Sánchez. 

Después de retomar la dirección del Hospital Pirovano que dejaba la médica generalista Lisa Almendra en 2003, al finalizar su segundo y definitivo mandato el ex intendente Carlos Aprile, combinó varios años de gestión en la salud pública, con otros que supo dedicarle a la tarea legislativa, cuando el vecinalismo la necesitó. 

Ocupó la dirección del centro de salud, y fue responsable de la Secretaría de Acción Social. Su función legislativa la cumplió después de haber participado de una elección que el Movimiento Vecinal ganó cómodamente contándola como candidata en primer lugar. En ese entonces estuvo acompañada en la lista por el productor agropecuario José Dam (que posteriormente renunciaría a su cargo disconforme por el manejo que el Poder Ejecutivo hizo de los fondos de la dirección Vial Rural) y el pastor Ricardo Ravella, que actualmente cumple la función de coordinador del Parque Industrial. 

El respaldo de Sánchez estuvo siempre. Incluso cuando en 2010 la salpicara una denuncia en la que quedó expuesta por favorecer a una persona cercana con el alquiler de una vivienda con fondos públicos, a pesar de no ser -a quien favorecía- indigente 


Después de su trabajo en el legislativo -durante dos años- Sánchez volvió a convocarla para hacerse cargo de la siempre problemática dirección del nosocomio local. Mientras tanto durante el último año y medio, Capellari, viene ocupándose de la secretaría de Prevención y Salud, en otro de los nuevos cargos creados desde el gobierno municipal que terminan generando un Estado más grande, sin ser más efectivo, y a cuestas de una mayor demanda de dinero para sostenerlo. 

En su actual función mantiene diferencias de criterio con el director del hospital, el doctor Gabriel Guerra, y el director administrativo, Diego Rodríguez. Las mismas se vieron reanimadas con el reciente conflicto generado por el servicio de guardia del nosocomio. 

Además, en la interna del "sanchismo", se mantiene en la vereda opuesta del primer candidato a concejal y actual secretario de Desarrollo Social, Panchito Aramberri, quien se encuentra alineado con el jefe de Gabinete, Hugo Fernández. 

El temporal interno en el partido gobernante, sumado al descontento social de la comunidad por cómo se ha conducido la salud pública, y que quedó reflejado en la atención de la guardia del hospital, tampoco bastó para que Sánchez le quite el apoyo. 

 Sino que al contrario la "protege" separándola de toda actividad y reunión ligada a su función, la salud, cargo con rango de secretaría especialmente creado para la nueva gestión de gobierno. Su blindaje pudo notarse en las reiteradas ausencias de Capellari en las reuniones que se dieron con el jefe comunal, concejales y médicos recientemente. 

Hasta que ayer reaparecieron juntos en el Geriátrico Municipal, y donde no cayó bien que se haya querido -entre los abuelos- capitalizar un protagonismo que no les correspondía. Ante la prensa municipal, quedaron como quienes premiaron a la reina del geriátrico, pero ese mérito lo había tenido minutos antes una colaboradora de la comisión. 

Al parecer nada ha sido suficiente para remover a su funcionaria de confianza para el intendente, que por estos días no resuelve los problemas que dejan expuesta su gestión en el área de Salud, y que no deja de profundizar las heridas internas del partido.