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“Mi viejo me dio un riñón y me pudo mandar a estudiar”

26|08|18 10:51 hs.

Martín Ignacio Orta Iribarne tiene mucho para contar. Tiene todo para contar. Y de hecho, lo contó. No se guardó nada. Ni siquiera cuando el grabador dejó de cumplir su función. “Nunca reflexioné sobre mí, ni me consideré un ejemplo. Lo que sí creo es que soy un luchador”. 


Martín Ignacio Orta Iribarne es un tresarroyense de 32 años que en la actualidad vive en Bahía Blanca. Es periodista y tiene dos programas de radio. Ama lo que hace y eso lo estimula para seguir creciendo a nivel profesional. “No pasa todo por lo laboral, pero todavía me faltan aprender muchas cosas”, expresó el joven, quien sueña con tener su propia productora de contenidos mediáticos. Y va rumbo a eso. 

“Nunca tuve miedo. Creo que fue por la edad que tenía en ese momento. Mis padres fueron los que vivieron esa sensación”


Martín Ignacio Orta Iribarne se llevó todas las miradas el pasado miércoles, en El Fanal. Fue cuando expuso su caso en la conferencia centrada en la donación de órganos, sangre y médula, una actividad de concientización que brindó el Colegio Holandés y el Cresta, en la cual también participaron especialistas del Incucai, abogados y referentes locales. 

Martín Ignacio Orta Iribarne, en ese marco y ante una gran concurrencia, contó su experiencia como trasplantado; esa misma experiencia que vivió cuando apenas tenía siete años y que, a sus 32, la recuerda como si hubiese pasado mucho menos tiempo. 


El joven tresarroyense se desenvuelve profesionalmente como periodista radial en Bahía Blanca


Martín Ignacio Orta Iribarne no dudó ni siquiera un segundo cuando se lo convocó para ser parte de la jornada. Organizó sus obligaciones laborales en Bahía Blanca, se tomó un micro hasta Tres Arroyos y cumplió con su palabra. Un par de horas antes de pegar la vuelta, le concedió una amena entrevista a este diario, en la que se guardó poco y nada. Incluso, según contó, reveló un momento que vivió en la previa al trasplante. 

“Me pareció muy interesante el desarrollo de esa jornada de concientización. Que se hable del tema y que le expliquen a la sociedad la importancia que tiene el hecho de donar sangre u órganos, y que existe una lista de espera, es muy valorable”, sostuvo el joven.

 “Siempre trato de darle espacio a los chicos del Cucaiba. Al que está como reacio al tema, le pido que abra un poco la mente y que se informe” 


Momentos imborrables 
Martín nació con una insuficiencia renal. Con esa afección vivió hasta los siete años, cuando cumplió con las condiciones orgánicas y fisiológicas adecuadas para afrontar el necesario trasplante de riñón. “Nunca tuve miedo. Creo que fue por la edad que tenía en ese momento. Mis padres fueron los que vivieron esa sensación. Yo no era consciente de eso”, recordó. 

Martín siente orgullo de su padre, Claudio Orta, quien fue el que le donó el riñón para que el, aquel entonces niño de siete años, pueda seguir viviendo. “Nunca se lo dije, pero siento orgullo de lo que hizo. Nunca se lo dije porque lo tomo como sobreentendido. Hay una conexión con él que va a durar siempre. Me dio la vida por segunda vez. Mi viejo no va a estar pero a mí siempre me va a quedar algo de él. Suena duro pero es así”, subrayó. 

La vida de Martín tuvo un golpe letal. Fue un año después de haber recibido el riñón de su padre. “Mi mamá falleció luego del trasplante. Tenía cáncer. Siempre nos va a quedar la duda de porqué no la eligieron a ella. Es probable que ella ya haya tenido la enfermedad antes del trasplante”, recordó 

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Antes del trasplante, Martín llevaba una vida totalmente normal, a pesar de tener muy en claro que debía someterse a una compleja intervención. “Después del trasplante, con los cuidados necesarios, asimilé muy bien el riñón que recibí. Hoy hago una vida como la de cualquier persona. Llevo 24 años como trasplantado y ando muy bien. Soy independiente. Trabajo. Pago el alquiler y los servicios. Como corresponde”, manifestó Martín, hincha de Racing y apasionado del buen fútbol. 

Martín es periodista y productor. Se gana la vida gracias a la profesión que abrazó desde muy joven. Estudió Periodismo en el Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social en Bahía Blanca. “Me faltan tres materias para recibirme. La cursada la terminé hace cuatro años”, señaló el tresarroyense, quien desde hace una década busca ganar terreno en el mundo de los medios.  

“Nunca se lo dije, pero siento orgullo de lo que hizo. Nunca se lo dije porque lo tomo como sobreentendido. Hay una conexión con él que va a durar siempre. Me dio la vida por segunda vez. Mi viejo no va a estar pero a mí siempre me va a quedar algo de él. Suena duro pero es así”


Un lugar 
Martín, en sus dos espacios radiales, le da lugar a la temática relacionada con trasplantes y donaciones. “Siempre trato de darle espacio a los chicos del Cucaiba. Al que está como reacio al tema, le pido que abra un poco la mente y que se informe. Hoy con Internet es mucho más fácil”, indicó. 



“El donante puede seguir haciendo su vida cotidiana. Si sos hincha de River y donás un órgano, vas a seguir siendo hincha de River. No te va a cambiar nada. El mensaje es ese: abrir la mente y tener voluntad”, remarcó. 

Martín planteó puntos en común y diferencias en torno a la Ley Justina, normativa sancionada en forma reciente pero que todavía no se aplica. “Me parece que es un avance la Ley Justina. De todos modos, no está bueno que la gente se vea obligada a donar. En España no es obligatorio y es el país en el mundo con más cantidad de donantes”, expresó. 

Todavía se conmueve cuando habla de aquel día. “Te voy a contar algo que nunca conté. La noche anterior al trasplante tenía mucho miedo. No me podía dormir. En eso, veo aparece la imagen de Jesús y me dice que me quede tranquilo porque todo iba a salir bien. Ahí me dormí y, finalmente, salió todo bárbaro”, manifestó. 

Martín Ignacio Orta Iribarne goza de buena salud. Eso le permite vivir de lo que lo apasiona: el periodismo. Para disfrutar de este momento, fue clave el gesto que hace 24 años tuvo su padre. “Mi viejo me dio un riñón y me pudo mandar a estudiar”.