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Opinión

Escribe Esteban Ernesto Marranghello

El Gobierno, ante una difícil actualidad

22|07|18 17:38 hs.

Por Esteban Ernesto Marranghello


En el presente, el Gobierno enfrenta un complicado escenario por distintos temas que abarcan diferentes aspectos del acontecer nacional. Todos importantes por su gravitación económica, social y hasta espiritual y de conciencia, en la vida presente y futura de la sociedad. 

Economía 
Complicado y discutido estado económico por la decisión oficial de sustentar el rumbo y acción del plan de ajuste. En mayo, pagos de 91.867 millones a 142.391,7 millones; incremento de la deuda 50.000 millones. 

Toma del Gobierno por 761 millones de dólares en dos letras (letes) a una tasa de 4,45%. Renovación de Lebacs, 400.000 millones al 46,5%; 125.000 millones restantes serán absorbidos por bancos. La inflación de junio 3,7%. Total semestre 16%. El dólar, ronda los 28 pesos.

Por su valor, se desplomó un 60% el crédito hipotecario UVA. El déficit externo de la Argentina creció a 5,3% del PBI en el último año. Bajo incremento de las divisas del campo, con sólo 16.243 millones de dólares en los próximos doce meses. Empresarios de IDEA: siete de cada diez dicen estar peor que el año pasado. 

Solamente el sector servicios espera estar mejor en los próximos seis meses. El campo tiene esperanzas bien fundadas en la próxima cosecha con un nivel de siembra no logrado nunca antes en trigo y cebada, y el crecimiento en el área de soja. Sorgo y maíz, con igual superficie que el año anterior.

Se estima una inversión del campo para el próximo año de 10.000 millones de dólares. A su vez, el pronóstico climático es favorable. Pero en la actualidad, este sector fundamental tiene un temor y sospechas fundadas en crecimiento, por la influencia del FMI, para suspender la eliminación de las retenciones a la soja, para ayudar al cumplimiento del pacto y consiguiente plan de ayuda al Gobierno.

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, señaló la necesidad de contemplar primero el país, antes que nada, refiriéndose a las retenciones. Fernando Iglesias, de la Coalición Cívica, opinó que la eliminación de las retenciones "es para épocas de bonanza", no en las crisis. Dado estos testimonios de incondicionales macristas, la noticia no es un invento, se suman a esta posibilidad el radicalismo, el peronismo federal y el Frente para la Victoria. 

Cuando se trata de cobrar, el FMI no discrimina entre jubilados y estancieros o chacareros o ideólogos políticos. Lo mismo los que "implantaron" la 125, como los que la rechazaron hace diez años, unos por ideología y los otros en defensa de intereses, cosas de la política raras, pero no imposibles, frente a un adversario común, el FMI. La macroeconomía no está dando los resultados esperados, según los expertos, y las expectativas en esta área tienen pronóstico reservado. El recorte previsto es de 300.000 millones para Nación y provincias, con inevitable monitoreo del Fondo. 


Junto al ministro de Desarrollo Social, Santiago López Medrano, la gobernadora María Eugenia Vidal anunció medidas para asistir a un millón de bonaerenses “en estos tiempos difíciles”


El Gobierno comienza el necesario y difícil diálogo con los gobernadores y sectores parlamentarios de la oposición. El presidente Macri, en conferencia de prensa muy diluida en preguntas livianas y respuestas poco claras, con referencia al tema retenciones señaló que era un impuesto poco inteligente. Sobre la situación económica, proclamó un optimismo de futuro muy entusiasta, pero poco concreto. Insistió en bautizar la crisis como "tormenta". 

En general los economistas no creen en una economía con pronósticos meteorológicos. Sobre todo -piensa la gente- si el paraguas lo maneja el FMI. En su decisión del ajuste, el oficialismo recibe críticas y acusaciones cruzadas de importantes sectores productivos y sociales, afectados por las medidas implementadas con demostradas situaciones límites en sectores marginales, denunciadas con razón, y otras de carácter político, organizadas con aprovechamiento mezquino de mala memoria. 

Transita una realidad innegable que afecta con recesión a toda la economía nacional. La oposición espera la discusión del presupuesto. Gobernadores, intendentes y legisladores auguran un intercambio de opiniones para nada simpático con el oficialismo. De cualquier manera, el Gobierno tiene resortes y fundamentalmente recursos para enfrentar el debate. Donde el Gobierno muestra una debilidad política de convencimiento es en lo social. 

Una mala comunicación de sus planes, un magro resultado de sus pronósticos y una preocupante situación social, innegable y demostrada, que no está produciendo resultados esperados y que perjudican la esperanza de futuro y desmerecen su imagen. 

Esto no lo ayuda en el tiempo político electoral. Estamos en la segunda mitad del año 2018, con el 2019 a la vuelta de la esquina, que no produce garantías en los resultados.  

El peronismo 
El que más sabe la realidad política es el peronismo de la provincia de Buenos Aires, que se mueve entre bambalinas, en espera. Conoce su poder de decisión insuperable, para tener chances justicialistas reales (a nivel nacional) se necesita su apoyo. Se acorta el tiempo electoral y solo anotados existen Rossi y Solá, que aspiran a posicionarse.

En Buenos Aires se elimina diferencias. Está incluida Cristina en el diálogo del peronismo racional del Conurbano. Dirigentes esperan el fin del mamarracho intervencionista de Barrionuevo y Duhalde, que compromete la figura de Roberto Lavagna, proponiendo su candidatura. 

Todo lo que Duhalde toca, lo contamina políticamente. Pero asoman dos pesos pesados, gobernadores exitosos. Alberto Rodríguez Saá, en diálogo directo con Cristina y el respeto justicialista por sus pergaminos. Habíamos señalado que existía otra figura que estaba en silencio, el cordobés José Manuel De la Sota, también ganador con éxitos políticos. De la Sota abrió el juego. Peronista de experiencia, sabe dónde está el poder. Viajó a la provincia de Buenos Aires, directamente a La Matanza, a entrevistarse con Verónica Magario, intendente y dirigente con votos ganadores. 

Al término de la entrevista, manifestó El Gallego que había invitado a la bonaerense a visitar Córdoba y conocer dirigentes de la región de influencia cordobesa. De la Sota, que políticamente no se le puede negar olfato, propone que el peronismo "no debe excluir a nadie". Queda la decisión final de Cristina, que el Gobierno quiere candidata, no definida. 

Torpezas 
Al desencanto y temor de una recesión, que la realidad muestra como posible con dimensión desconocida, se suman torpezas del sector oficial. El debate sobre la despenalización del aborto con despacho favorable en Diputados, ahora es diferente en el Senado. Es la voz y posición de las provincias, donde los gobernadores y legisladores deben responder "cara a cara" ante sus ciudadanos. 

Allí los sectores contrarios a la ley encabezados, esta vez, por una Iglesia firme y combativa en proyectar sus principios, con fuerza y sólidos argumentos, en defensa de "las dos vidas", se suman pastores evangélicos de todo el país y el Consejo Argentino para la Libertad Religiosa. Los senadores y gobernadores son personas más adultas y duchas en analizar la situación política imperante, en la importancia de las creencias y conciencias.

En el interior del país no influyen demasiado las teorías "progresistas" con argumentos bastante livianos de alguna prensa mediática y de representantes de una moralmente distraída farándula, con muchas erráticas conductas referidas a la familia. La Iglesia Católica ha considerado "asesinato" al aborto, y por ende, autor del mismo, a los senadores católicos o cualquier otro, que vote a favor. 

Esto es prácticamente, aunque no se oficialice, una excomunión, lo que puede terminar o perjudicar fuertemente con una carrera política futura. El argumento de que la Iglesia no se debe considerar en esta decisión, es un ignorante desconocimiento político de los no creyentes; ningún católico puede anteponer un hecho político o humano al dogma de su fe.

El senador Pichetto le pidió "calma" a la Iglesia, en defender el sagrado derecho a la vida humana según criterio de conciencia. Difícil de entender este "manotazo de ahogado" con tanta mediocridad intelectual de alguien de su posición política. 

Asimismo, el señor Presidente, eludió su presencia en actos públicos abiertos como corresponde en la celebración del Día de la Bandera y el Día de la Independencia, por temor a manifestaciones adversas a su Gobierno. Esto expone al ingeniero Macri, como actitud al menos, al mostrar debilidad política. No es culpa del primer mandatario, sino de quienes lo exponen a esta equivocada estrategia. 

Sabe lo que quiere 
Diferente la gobernadora María Eugenia Vidal, que junto al intendente de La Plata, se mostró incolumne y serena, el 9 de Julio frente a la homilía del obispo "Tucho" Fernández, hombre del Papa, como tal ve la más cruda y ajustada crítica a la política económica del Gobierno nacional. 

Se debe destacar que Vidal y el senador Bullrich se han definido en contra de la despenalización del aborto. Una averiguación personal posterior, por mi interés periodístico, me llevó a conocer que hay una relación cordial institución-Gobierno entre la Iglesia y Vidal. Asimismo, me agregaron con firmeza que Vidal es una de las referentes políticas, tal vez la mayor, en cuanto al respeto que tiene por parte de la Iglesia en la actualidad, incluido el Vaticano. 

Esto posee una lógica demostrable: reconoce la situación social, volvió el reintegro del 50 por ciento del Bapro en supermercados y convocó a la paritaria docente, aceptando el veredicto judicial. Aumentó recursos directos a mil comedores comunitarios, sin intermediación. Sustrajo 38 millones de pesos de obras públicas para apuntalar planes de asistencia a familias vulnerables. 

No tomará más deuda ni subirá impuestos. Ante la denuncia de maniobras corruptas de aportantes truchos a la recaudación de fondos de la última campaña electoral, que golpea la credibilidad política de su imagen, echó a la contadora general del Gobierno y ordenó una auditoría que esclarezca culpabilidades con participación de la Justicia. 

Una vez más, tiene presencia, toma decisiones y se diferencia de la impunidad, que no es poca cosa. En la política le podrá ir bien o mal, pero sabe lo que quiere. 

La UCR 
El otro frente que atender en el PRO es la división interna de Cambiemos, mirada con simpatía por la oposición. El tema aborto obligó al señor Presidente a realizar "malabarismo" entre abortistas y no abortistas. Salga como salga, le hereda al macrismo una secuela nada fácil de reparar. Con la Iglesia no se juega. El tiempo presente de la política también produce en el sector oficialista una situación no tan imprevista, sí postergada: la reacción del radicalismo. 

En notas anteriores habíamos mencionado reacciones cada vez más sólidas de importantes sectores radicales, reclamando, con razón, una participación más directa en las políticas del Gobierno, que nunca fueron atendidas seriamente, con la complacencia de las autoridades del partido que firmaron una alianza con el macrismo. Dirigentes importantes se pusieron "la gorra blanca", cansados de las groserías y humillaciones de los "socios". También hartos de la señora y sus ofensas que expresa Lilita Carrió, que culminaron con su risa burlona al manifestar que a los radicales los "maneja desde afuera". 

El presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, la cruzó duramente: "Lo que ella representa es menos que las propinas que deja". El senador Caserío (Córdoba), le retrucó: "Representa con su conducta lo que aprendió de la dictadura militar, cuando comenzó su carrera". 

Esto porque amenazó al gobernador Schiaretti con la quita del apoyo económico a la provincia. Jocosamente la felicitó por apoyar el "collar de plomo" del FMI para el país. Jorge Sappia, presidente de la Convención Nacional radical, se quejó que el Gobierno no los escucha y que "los únicos radicales que apoyan los resultados económicos son los que cenan en Olivos". 

El radicalismo comienza a expresar hastío de pertenecer a una coalición netamente electoral. Federico Storani propone dialogar con el peronismo. Los radicales bonaerenses plantean volver a los principios de Raúl Alfonsín. Parecería que el radicalismo retoma la senda de rescatar la dignidad. Tiene mucho en su historia para mostrarla. 


Por Esteban Ernesto Marranghello