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Opinión

Desde la redacción

El primer semestre, con buenas y malas

19|07|18 11:12 hs.

El básquet tresarroyense cerró su primera mitad del año, y ahora entrará en un breve receso antes de encarar la parte más emotiva de la temporada. Con varios meses transcurridos, es un buen momento para tomar distancia, charlar con los protagonistas, analizar lo que pasó y señalar las cosas positivas y negativas. El 2018 puede ser un año de quiebre para el deporte de la pelota naranja en la ciudad, ya que hubo un cambio en la dirigencia de la Asociación Tresarroyense de Básquet tras la salida de Marcelo Nickel y la asunción de Martín Goizueta. Como todo cambio, hay medidas nuevas y algunas han sido acertadas y otras cuestionables.


Yendo a lo estrictamente deportivo, es de destacar que los torneos terminaron en tiempo y forma de lo programado (solo se retrasó un fin de semana por los zonales). En Primera hay que reconocer que los equipos de Coronel Suárez demostraron una vez más que están un escalón arriba de los locales, ya que participaron en la definición de los dos torneos que se van jugando. La Copa Ciudad quedó en manos de Costa Sud, que venció a Blanco y Negro, mientras que el Apertura se lo adueñó Sarmiento (en la fase regular había sido “2” y el Albinegro “1”). En inferiores aumentó la competencia, con los torneos extra, una medida sumamente positiva para que los chicos no paren y en los oficiales hubo dos copas llegando casi todos los equipos a las definiciones.

En la faceta dirigencial los primeros meses de gestión dejaron cosas en el debe y otras en el haber. Para reconocer, la clara intención de imponer el básquet femenino que asomó hace unos años pero recién ahora cuenta con una competencia regular desde la ATB. Para reprochar algunas medidas autoritarias tomadas por la dirigencia, como por ejemplo hacer jugar el clásico de Suárez en Tres Arroyos en la Copa Ciudad (tras una crítica de LA VOZ DEL PUEBLO, en el Súper 4 jugaron en su ciudad) o quedarse con la recaudación del torneo que determinó el campeón, un gesto muy poco solidario con los clubes que son los que hacen el esfuerzo.

En ese punto hay mucho por remarcar, porque las economías de las instituciones no son sencillas, y mucho deben trabajar los dirigentes para solventar gastos para el bien del básquet. Blanco y Negro y Sarmiento habían acordado dividir la recaudación del clásico del Súper 4, para un beneficio mutuo, pero posteriormente se enteraron que el equipo comandado por Goizueta había decidido (sin consultar a los delegados) que el dinero iría a las arcas de la ATB. Esto generó mucho fastidio en Coronel Suárez, tanto de dirigentes como allegados y público en general. Ante esta situación LA VOZ DEL PUEBLO consultó si en Costa Sud pasaría lo mismo, y la respuesta fue afirmativa. Entonces ¿de dónde sale esto? ¿está en el estatuto? La respuesta es sí, pero a medias. El artículo 131 dice que “el club local dentro de los tres días siguientes al partido deberá presentar a la tesorería de la Asociación una liquidación de la cantidad de entradas vendidas y devolver los talones respectivos, entregar al mismo tiempo porcentaje que le corresponda a la Asociación […]”, por lo que está bien, pero también podría haber sido más solidario con las entidades participantes y repartir de algún modo justo lo recaudado para ayudar a todos por igual.

Apoyando esta idea se puede tomar el caso de otros deportes, como el fútbol y el automovilismo que tienen situaciones similares. La Liga de fútbol, por ejemplo, organiza los partidos desempates en una cancha neutral, y tras descontar los gastos divide lo recaudado entre los clubes participantes y se queda con una parte inferior. Mientras que en el automovilismo se paga un canon para recibir las categorías, dinero que va a la Asociación de Pilotos, y el resto de lo recaudado queda para el club organizador. Parecen ideas bastante más justas.

Charlando con personas allegadas al básquet, estas medidas arbitrarias y sin consenso han generado malestar en algunos clubes por la forma de manejarse por parte de las nuevas autoridades de la ATB.

¿Y la comunicación? 
Otro puntos que tiene algo en el debe y otro poco en el haber es la comunicación de la Asociación con la prensa, más precisamente con LA VOZ DEL PUEBLO. Luego de un comienzo muy formal, la frecuencia de información fue bajando y empeorando, en coincidencias con alguna nota que cayó mal en la cúpula dirigencial, que hasta utilizó una reunión de delegados para desmentir sus propios dichos publicados en este medio. 

El mail con los resultados y tablas llega regularmente por parte de la persona encargada de hacer prensa, aunque no fue así en el momento de definición y hubo que recurrir a otras fuentes para poder publicar los campeones (ver aparte). Los llamados a conferencia de prensa cada vez fueron más sobre la hora y la programación en ocasiones hasta ha llegado cuando los juegos ya se realizaron, dificultando así la tarea de informar. A tal punto que en una ocasión el llamado solicitando la presencia de este medio fue minutos antes de la conferencia, cuando la misma estaba organizada con anticipación. 

No destruir lo creado 
La Asociación Tresarroyense de Básquet en los últimos años había logrado una imagen muy buena a nivel provincial, por su desempeño en los zonales, el nivel de la competencia interna y la organización del ente. Un hecho tan positivo como importante para que la ciudad tenga nuevas oportunidades y los clubes locales puedan crecer junto al básquet.