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La Ciudad

Barrio Santa Teresita

“Trece familias nos abastecemos de agua con la misma manguera”

11|06|18 09:26 hs.

En el Barrio Santa Teresita reinan las limitaciones de servicios. A la falta o inexistencia de luminarias, se le suma el mal estado de sus calles y la presencia de ratas en baldíos en los que la chatarra abandonada. Pero los vecinos de dicha comunidad pretenden que le solucionen un tema que lo definen como prioritario y quieren una respuesta lo más rápido posible. 


“Lo más importante es que se resuelva lo del agua”, dijo Verónica Rodríguez, quien dialogó con este diario y puso de relieve una problemática que tanto ella como otros residentes de dicho punto de la ciudad padecen desde hace años. La falta de una red de agua que vaya de la mano con los tiempos en los que se vive, es uno de los principales reclamos que nacen desde el Santa Teresita. 

De hecho, según manifestaron los propios vecinos, el pedido al municipio, precisamente a la Dirección de Obras Sanitarias, para que la comunidad de ese barrio disponga de agua como Dios manda fue realizado en múltiples ocasiones. 


Entre los reclamos, se refirieron a la falta de luminaria en calle Vélez Sarsfield vis, un servicio que, según expresaron, deben pagar


Sin embargo, las respuestas nunca llegaron y el problema sigue vigente. “Esperemos que ahora nos escuchen”, expresó Celia Safita, otra vecina del Santa Teresita, haciendo alusión a que el reclamo que la incluye se iba a plasmar en una publicación de La Voz del Pueblo, y esperanzada con la idea de que, de una vez por todas, se lleven a cabo los trabajos necesarios para que finalmente trece familias no dependan de una manguera negra para tener agua en sus viviendas.

“El regador pasa poquito. Cuando pasa, es una alegría para nosotros y para los chicos. Saca más agua el regador que las mangueras que tenemos. Los chicos esperan que pase el camión para agarrar agua”. 


Dos décadas 
Rodríguez aseguró que desde hace dos décadas el barrio en el que vive sufre problemas con el agua. “Hace 20 años que estamos conectados clandestinamente”, reconoce la vecina. Y luego hace alusión a una obra efectuada desde el municipio, a la cual la considera incompleta. 

“Hace un año y pico o dos que hicieron la instalación y falta hacer un empalme para que tengamos agua. Ahora está todo hecho con mangueras negras, de las finitas. En invierno, con el tema de las heladas, o en verano cuando que se incendian los terrenos, esas mangueras se rompen y hay que cambiarlas”, afirma la mujer, con una alta dosis de resignación. 

“Trece familias nos abastecemos de agua con la misma manguera. Es imposible que tengamos un buen caudal de agua. Es abrir la canilla y tener que esperar media hora para tener cinco litros de agua. Por eso queremos que nos den una pronta solución. Ya no queremos más promesas. Ya de promesas uno se cansa. Estamos en el siglo 21”, manifiesta Safita, también con un elevado nivel de disconformidad por la situación dada. 

Y en ese estado, remarca: “En este barrio tenemos el mismo derecho de cualquier vecino que vive en otro barrio. Somos seres humanos también. Acá hay criaturas y gente grande”. 

Rodríguez, en tanto, reitera que hace veinte años que soportan lo relatado y posteriormente se refiere al trabajo comunitario que se hace entre los vecinos para que ese precario sistema se mantenga. “Entre vecinos nos ayudamos como podemos. Cuando se corta una manguera, se arregla como se pueda. Las unimos con gomas y alambre, y así la vamos llevando”, sostiene. 


Vecinas del Barrio Santa Teresita muestran la conexión que se utiliza para que trece familias puedan contar con agua


En tanto, dijo que “ya perdí la cuenta en estos años la cantidad de reclamos que hice en la Municipalidad. Por más que los vecinos nos hayamos juntado para hacer el reclamo, seguimos sin agua”.

“En verano es imposible. Ni una piletita se puede llenar. Trece familias conectadas con una sola manguera hacen que sea imposible tener agua. No hay potencia, ni presión”, puntualizó. 

A su vez, no dejó pasar por alto una cuestión que observan durante el verano. “El regador pasa poquito. Cuando pasa, es una alegría para nosotros y para los chicos. Saca más agua el regador que las mangueras que tenemos. Los chicos esperan que pase el camión para agarrar agua”. 

Si bien dejan en claro que lo más importante es que le resuelvan el tema de agua, los vecinos del Santa Teresita también piden soluciones en torno a otras falencias que ven en el barrio. 

 “Hay falta de luminarias y calles en mal estado. Otro tema importante es el de las ratas. Por eso creemos que habría que limpiar los terrenos”, afirmaron las vecinas, quienes, sobre tal aspecto, culparon el estado que presentan los baldíos de un desarmadero ubicado en esa zona.