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Carta de Lectores

Psicoanálisis

Algunos destinos de la sexualidad en las parejas heterosexuales

25|02|18 12:13 hs.

Por Daniel Alfredo Gago (*)


Como cierre de esta serie de notas, les propongo a los lectores pensar este acontecer en relación con el par contradictorio social vs sexual o lo que sería lo mismo empuje pulsional vs cultura. 

¿Qué sucede con aquel empuje pulsional, erótico que formo la pareja en el marco de lo social? ¿Qué devenires acontecen a este par contradictorio? 

Podríamos pensar ese "ser como hermanos", como una caída hacia lo social, hacia la "cultura" en desmedro de lo sexual, del empuje pulsional. La "renuncia pulsional" que funda lo social, en este caso invade la intimidad y deja por fuera el goce erótico. 

La "erotización de la pelea "entonces, podría ocupar un lugar donde lo sexual, el empuje pulsional toma un carácter "publico", social, (una pareja puede discutir en público, criticarse en público, ser peyorativa en público), se produce entonces una "sexualidad pública", no intima, salvo cuando el empuje pulsional desborda y el exceso se torna policial. 

Esta lógica de legitimación de la violencia y restricción de lo sexual propiamente dicho, es lo que vuelve "apta para todo público" una película donde se asesina a personas en un despliegue de violencia sin control y "restringida a mayores" una película donde aparece una escena de intimidad sexual. 

En el caso de "la perversión compartida", se podría estar frente a una caída de lo social, la cultura, bajo el arbitrio del empuje pulsional que toma a la trama colectiva (la ley) como objeto a entramar dentro del juego erótico de la pareja. 

La ley social queda desvalorizada y sólo el empuje pulsional comprendido en ese vínculo es ley de goce. Cuando se produce "el mantenimiento de la erotización a través de la puesta en escena de la fantasía inconsciente en una formulación variable" la tensión entre social vs sexual puede operar en ese desequilibrio de situaciones que se juegan entre lo público y lo íntimo y que apuntan a una "novedad repetida". 

Se juegan dos legalidades, dos posicionamientos, una tensión sin cierre, sin punto final, sin acuerdo. ¿Qué temores al desborde operan en esta situación? ¿Qué desconocimiento excitante y atemorizante acompaña a la pareja que así se encuentra? 

 Los cuatro devenires expuestos más arriba son solo algunas posibilidades no desarrolladas exhaustivamente. Faltaría entre otras cosas, analizar el impacto del narcisismo de los integrantes y sus dificultades para "hacer vínculo", las pulsiones homosexuales y su dificultad para tolerar la posición heterosexual, las distintas estructuras en juego como perversión, psicosis, borderline, etc. 

Esto es sólo una aproximación limitada y breve en el intento de aportar pensamiento clínico sobre algo tan decisivo como es la vida en pareja y sus devenires. 

(*) Licenciado en psicología (UNMDP). 
Matrícula provincial 40238. 
Analista vincular (AAPPG) 


Daniel Alfredo Gago