115 años junto a cada tresarroyense

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Despejado

Carta de Lectores

Envió Alicia Hurtado

Magia, magos, prestidigitación

18|02|18 11:11 hs.

Cuando era chica soñaba con ir al circo. Casi nunca tenía suerte, debo haber visto un par de espectáculos circenses de niña y creo que una vez fui con mis hijas al circo (humilde circo) en Claromecó. Por suerte, la televisión suele acercarnos algunas maravillas y, sobre todo, magos con sus trucos fantásticos, ésos que no sólo son capaces de sacar palomas y conejos de una galera, sino que pueden cortar al medio a una bella dama sin hacerle el menor daño.

Pero, discúlpenme, no es de esa magia de la que hablamos ahora. En este momento, además de los pases mágicos que la mayoría debe hacer para llegar a fin de mes, nos encontramos con funcionarios magos que sacan asalariados casi secretos de la galera.

Ya no se trata de blancas palomas o conejitos, ahora son personas que cobran sueldos que la mayoría desconoce, por tareas que muchos ignoraban que existieran. Si eso no es mágico, ¿la magia dónde está?

Lástima que los dineros que se ¿invierten? en estos pases de magia no sean producto, también, de la magia. No, los dineros siempre salen del mismo bolsillo, el del contribuyente, y, para que ese dinero siempre alcance, ahí están las tasas municipales para aumentar más y más.

Había un prestidigitador que decía que más lento no podía hacer sus trucos (que realizaba con su única mano). Nuestros prestidigitadores son más rápidos y ¡tienen dos manos! Dios nos asista, tresarroyenses, los pases de magia de algunos nos van a seguir saliendo muy caros si no encontramos la forma de ponerles coto. Así que, a pensar bien cuando votamos y, en el mientras tanto, denunciemos lo que veamos mal, es nuestro derecho y también nuestra obligación.