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La Ciudad

La polémica demora en el retiro de un fallecido

"Se manejó todo con desprolijidad más que mala voluntad o mal accionar"

09|02|18 09:13 hs.

El fallecimiento de una mujer de 96 años en el geriátrico de la calle Pellegrini al 600 generó controversias entre la dueña del establecimiento, Silvia Gausoro y la guardia del Hospital Pirovano, a quienes cuestionó tras una demora de más de cinco horas para retirar el cuerpo. 


Consultado al respecto, el doctor Gabriel Guerra, director del Centro de Salud Municipal explicó el procedimiento que se llevó a cabo en esa situación particular y el protocolo que se tiene en cuenta. 

"El sistema de salud pública tiene que dar respuesta cuando no haya otro que la dé, ésa es una función ineludible", comenzó diciendo Guerra. El profesional médico relató cómo ocurrieron los hechos esa tarde noche. 

Contó que en esa situación puntual desde el geriátrico llamaron a la empresa Vittal porque la paciente tenía PAMI, entonces "concurre la médica de ese servicio -continuó- que certifica el óbito". 

La profesional que asistió es una médica nueva en la ciudad no tiene el registro para realizar el certificado de defunción que "se hacen de modo personal y no institucional". 

Entonces, según Guerra, "en este caso se solicita desde el geriátrico si pueden regresar a firmar el documento y a su vez llaman al Hospital, pero lo que dice (Alejandro) Cabido es que si un médico certificó el óbito es quien tiene que firmar el certificado".

Pasan las horas 
Ya entrada la noche la CELTA acudió al geriátrico "en otras situaciones ha retirado el cuerpo -explicó Gabriel Guerra- y el certificado se hace en forma diferida, pero en éste ya estaba la policía por lo que acudió la doctora de la fuerza a certificar la muerte". 

Sin embargo, finalmente el certificado lo firmó un médico de Vittal. "Se manejó todo con desprolijidad más que mala voluntad o mal accionar", consideró Guerra quien nuevamente aclaró que "el que firma el certificado es quien constata el óbito, en el caso de Vittal -que fue la empresa que concurrió- le correspondía a ellos hacerlo, pero si no se pudiera hacer por algún motivo es el Hospital quien tendría que haber subsanado la situación", aseguró el funcionario. 

Guerra determinó que "ya había concurrido la empresa Vittal, por lo que Cabido consideró que no le correspondía ir porque la paciente era de PAMI -que de hecho ya habían asistido de ese servicio-. De no haberse podido solucionar de otra forma, cualquiera de los médicos de guardia hubiera tenido que ir a subsanar la situación, pero no se llamó primero al Hospital", indicó Guerra. 

En cuanto al tiempo que demora certificar un fallecimiento y la situación que podría generarse en la Guardia del Hospital si uno de los médicos asignados a este servicio saliera para hacer el trámite correspondiente, dijo que "la certificación de óbito puede esperar un tiempo prudencial si hay mucha gente en la guardia, pero no fue éste el caso porque estaban los dos médicos".

Guerra desmintió rumores que sindican al doctor Cabido como un médico que se niega siempre a concurrir a los llamados que son de PAMI o a certificar fallecimientos, "el doctor Cabido ante el requerimiento del jefe de Guardia o mío ha concurrido a brindar este servicio. Desde lo formal éstos son los procedimientos, los geriátricos habitualmente llaman a los médicos de cabecera o de PAMI quienes constatan el óbito y deben firmar el certificado de defunción. Si no hay muerte dudosa no tendría que intervenir el médico de policía", finalizó.