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Despejado

La Ciudad

Ramón Leguizamón, vecino del Barrio Olimpo

"Todos me prometieron ayuda, pero..."

13|01|18 09:55 hs.

"Esta casa es pobre, pero hay mucho amor". Raquel Rodríguez pronuncia la frase plena de dignidad ante la visita de este diario. 


A su lado, Ramón Leguizamón -están juntos desde hace 51 años- describe los inconvenientes que padecieron con las intensas lluvias en Liniers y San Luis, en la casa que poseen en el Barrio Olimpo. 


Ramón y Raquel junto a sus bisnietos


El agua los rodeó, pero colocaron bolsas para que no avance. "Todos me prometieron ayuda, pero hasta ahora nada", señala. Relatan que en el lugar, que es chico, viven con ellos un hijo y dos bisnietas. Raquel aclara que "no queremos que nos den todo, solo una ayuda". 

Ramón es albañil, se encuentra jubilado, y quiere ampliar la vivienda con la colaboración de dos nietos albañiles. "Necesito materiales. No nos alcanza para comprar porque con mi señora, entre los dos, cobramos entre cinco y seis mil pesos por mes. La mano de obra la aportamos nosotros", explica. 



Dice que las promesas las recibieron antes de las elecciones. "Lo único que quiero es que me digan que sí o que no, pero sin vueltas", agrega. 

Anoche, alrededor de las 20, seguía lloviendo pero el techo de chapa no tiene filtración alguna, porque él cambió las chapas. Llevan 38 años en la casa. "No pudimos mejorarla, no da", sostiene Ramón y recuerda que poco tiempo después de comprarla "tuvimos que sacar un crédito porque no sabíamos que había una deuda grande de impuestos. Lo hicimos para no perderla". 



Antes alquilaban cerca del cuartel de Bomberos Voluntarios, sobre Sargento Cabral. En el momento de las lluvias más intensas, en la calle Liniers, se acumuló una importante cantidad de agua. "Han venido a arreglar las calles, pero parece que no le encuentran la mano", considera Ramón. 

En otras oportunidades, con precipitaciones de cierta intensidad, la situación fue similar. Habla además de las dificultades que escuchó se registraron en otros barrios y de experiencias similares que tuvieron en Olimpo en otras tormentas. 

 Antes de la despedida y mientras dos bisnietas miraban televisión, reflexionan sobre las adversidades que superaron. Otra vez Raquel, con una frase, resume lo que sienten con precisión: "La verdad es que luchamos mucho y como podrás ver, nunca bajamos los brazos". 

Así como le ocurrió a Ramón, en otros sectores de la ciudad hubo casos de anegamientos y complicaciones. Muchas cuadras se vieron desbordadas por la tormenta que azotó Tres Arroyos y que hasta las 21 acumuló 45 milímetros.

Alem y Güemes
La paciencia de los vecinos de la intersección de las avenidas Alem y Güemes colapsó con los nuevos problemas que trajo la tormenta de ayer. Que en realidad, son viejos inconvenientes. 



A decir de Mariano Ford, "hace seis años que pasa lo mismo. Ya no se puede vivir así. Cada vez que llueve la zanja se llena de agua y casi que no podemos salir de nuestras casas", indicó.



"Después queda todo el agua estancada, se mezcla con desechos cloacales, y aparece cualquier tipo de basura y de bichos. Hemos visto víboras más de una vez", agregó en una charla con LA VOZ DEL PUEBLO. Ford, un referente para el resto de los vecinos que llevan adelante el mismo reclamo, aseguró que "hablé de este tema hasta con el intendente Sánchez, pero nunca nos dieron una solución. Con la lluvia de ayer (por el jueves) se rebalsó todo, y nos quisieron arreglar poniendo unos tubos para poder pasar de la vereda a la calle. Pero eso no sirve de nada, y quedó demostrado con la lluvia de hoy (por ayer)", se quejó. 



"Si no nos escucha, en esta zona vamos a terminar lamentando una tragedia, porque se cae una criatura en esta zanja y te aseguro que se ahoga", advirtió. 



Para los vecinos de la segunda cuadra de Estrada la historia se repitió. Al igual que el jueves, ayer se inundó porque está tapada la boca de tormenta de la esquina con Quintana. Ellos siguen esperando la solución.