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115 años junto a cada tresarroyense

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Escasa nubosidad

Carta de Lectores

Por Antonio Maciel

Gracias Nelson

08|01|18 18:24 hs.

Después de leer la imperdible nota de Jorge López de Ipiña referida a la impecable trayectoria del querido Nelson Difonzo, debo decir que es tal cual. Pero a semejante homenaje de Jorge a este maestro del automovilismo deportivo argentino, deseo agregar algo que muestra la dimensión de Nelson, y que sin duda le servirá a Jorge para su archivo personal y quizá algún día hacer un libro de todas estas vivencias. 


Jorge lamenta no haber tenido la oportunidad de escuchar a Nelson contando más, pero yo le acerco una anécdota referida a Difonzo y asumo el compromiso de muchas más. Relatos no de Nelson, sino de protagonistas de su tiempo que lo conocieron mucho. Les cuento una nada más para no hacerla muy larga. 

Como integrante de la comisión directiva del Automóvil Club Argentino (ACA) hice una gran amistad con el ingeniero Rafael Sierra, hoy de 95 años, un histórico del ACA, comisario deportivo de todas las categorías del mundo motor -incluida la Fórmula Uno- durante muchísimos años. 

El ingeniero fue quien tuvo la responsabilidad de reconstruir la Ferrari con la cual Don Enzo quiso que corrieran Fangio y Froilán González, en la histórica competencia que se corría en los bosques de Palermo hace muchos años. Bueno, esa Ferrari es propiedad del ACA y lógicamente sus directivos encargaron su reconstrucción al reconocido especialista.

Por supuesto, el otro gran protagonista de semejante desafío era el mismísimo Froilán. La tarea duró como cuatro años, por lo cual también disfruté de su amistad. Fue mucho tiempo compartiendo con estos monstruos, pero de una calidez humana incomparable. 

Pero hubo un tercer veterano entre ellos y era Miguel Devoto, muy amigo del ingeniero Sierra y de Froilán. Devoto, hoy de 93 años, fue presidente de la comisión de concesionario Ford y director deportivo del equipo Ford Falcón en la época de Reutemann, Atilio Viale, etc. Y muy amigo del Mono Beguerie, por lo cual lo asistía que corriera en forma particular. Pero bueno, quedará para hablar en privado con Jorge. 

Sin duda, Miguel también me brindó su amistad y está a disposición. Vuelvo a la Ferrari y a Nelson. Un día la Ferrari había que ponerla en marcha y tuve la inolvidable satisfacción de ser invitado por mis tres amigos de leyenda. El taller estaba en Quilmes y fuimos con el auto del ingeniero, Froilán, Devoto y yo. 

Bueno, no se imaginan cuando llegamos al taller. Se caía de fanáticos y por supuesto, arranco. Las lágrimas de Froilán dejaron un charco. Pero hubo para mí otro momento muy emotivo. Después que se apagó el motor se hizo todo muy protocolar. 

Entonces con micrófono en mano, el dueño del taller y mecánico artesano nos dio la bienvenida. A mi turno, agradeció en mi persona la presencia del ACA, pero cuando nos presentaron al inicio se enteró que era de Tres Arroyos. 

Para que, a continuación de mi referencia como directivo ACA, se descolgó con un increíble relato a la personalidad del querido Nelson. Resulta que era su colega y lo distinguió por sus conocimientos y cualidades humanas. 

Por supuesto, me habló media hora contando anécdotas de Nelson. Yo se lo comenté y llegaron a intercambiar un par de llamado telefónicos. 

Ese era Nelson Difonzo.