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Un toque de Gloria

08|01|18 11:39 hs.

Por ahora para Gloria Aldaya “no más papel”. Aunque estudió en la Universidad de Belgrano diseño gráfico tradicional actualmente trabaja en la parte digital. Es parte de un equipo de 30 personas que trabajan todos en la misma aplicación y en algunos otros proyectos para la empresa GlobalLogic , aunque también cumplen con sus funciones desde sus casas. 


El tiempo que insume el desarrollo de cada iniciativa es tanto que se necesita mucha gente para el proceso y puesta en práctica. Gloria es de la nueva generación a la que capacitaron para poder hacer trabajos independientes de modo remoto, sin salir de su hogar, “sin vestirme, sin tener que tomar un colectivo”. 

Está en la misma empresa desde que se recibió, “fui ese mismo día a la entrevista y conseguí el trabajo de pasante para el área de comunicación y marketing”, de esto ya hace tres años. 

“Estuve un tiempo ahí, en la empresa había una parte digital y me fueron pasando de áreas hasta este lugar en el que estoy ahora”, le cuenta Gloria a LA VOZ DEL PUEBLO que la invitó a la redacción para escuchar su experiencia. 

La joven tresarroyense tiene 26 años, estudió en la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos y ya cuando fue tiempo de decidir qué carrera estudiar a Gloria le daba vueltas por la cabeza la idea de hacer diseño.

Aunque a los 17 años no se sentía tan segura de la decisión que había tomado, la realidad demostró que fue la correcta, “hice la carrera rápido y me gustó y más cuando se abrió la parte digital que estaba todo el tiempo creciendo”. 

Gloria es muy simpática, educada y sumamente entusiasta, por eso no duda en contar que “creo que todavía tengo mucho para aprender, empecé de cero y quiero ganar un poco más de experiencia porque todo cambia muy rápido”.


Gloria Aldaya


Pantallas para aviones
Gloria trabaja en el diseño de las pantallas táctiles para aviones de alta gama. Viajó a Estados Unidos junto al equipo del que forma parte para analizar los cambios que deberán hacer teniendo en cuenta el contexto real de funcionamiento. El trabajo de la empresa es hacer de punta a punta toda la aplicación, “mi trabajo es diseñar la interfaz, diseñar las pantallas, pensar cómo se van a hacer las cosas”, mientras que la parte técnica la hacen otros profesionales.

“Viajamos a Estados Unidos a mirar las pantallas de los aviones para los que trabajamos que son las que gestionan las cabinas para prender las luces, los televisores, para usar el agua del baño, los tanques de agua del avión, para que una aplicación la puedan usar las azafatas y la otra aplicación los pasajeros en su celular o tablet y una tercera que está en el brazo del asiento para controlar luces, monitores”, describe Gloria. 

Para la diseñadora tresarroyense lo más impactante fue entrar y ver en un avión “super lujoso cómo nuestros diseños estaban ahí puestos en todos lados”, manifiesta tan sorprendida al contarlo como cuando lo experimentó. 

“Fuimos directamente a ver qué funcionaba, qué no les gustaba”, expresa la joven. Entre los ejemplos que menciona dijo que “las pantallas que usan las azafatas están pegadas a una pared, entonces analizamos cómo le daba la luz, a qué altura estaba, cómo la azafata se paraba o sentaba para usar la aplicación”, explica Gloria. 

La energía que sintió en el mes de noviembre cuando realizó el viaje vuelve a la escena de su vida, la recrea con palabras y gestos, trata de compartir con este diario el valor que tiene para su carrera profesional haber podido estar frente a frente con el usuario de sus diseños y ayudar a modificar aquello que se necesita, “ algunas azafatas necesitaban ver más ampliado porque usaban anteojos, además los aviones tienen ventanas muy grandes por las que entra mucha luz, por lo que teníamos que hacer cambios de colores “. 

De eso se trató toda la experiencia, de buscar el contexto de uso de un avión privado que “es muy difícil de imaginar” y en el lugar pensar en las modificaciones para mejorar el servicio. La aplicación ya está casi lista, el cliente de la empresa en la que Gloria se desempeña ya la conoce, pero “le sirve que vayamos allá a ajustar detalles finos, además nos cuentan que la gente que usa los aviones miran todo muy al detalle y no se puede dejar pasar ni uno solo”. 

La precisión que deben lograr es muy alta porque la gestión de la cabina de los aviones es muy importante y la aplicación en la que trabaja Gloria es para mejorar el servicio y por otro lado es única por el nivel de personalización que se desarrolla a través de los diseños que “la hace exclusiva para el cliente”, explica la profesional . 

Sin embrago “hay cosas que todavía no están terminadas”, los cuatro diseñadores a cargo de esta parte del proyecto siguen trabajando teniendo en cuenta que si fabrican un avión nuevo, o es más grande, ”salió uno de cinco zonas y veníamos diseñando para tres”, con luces nuevas o monitores nuevos y esto no está en la aplicación hay que ir acomodando cosas todo el tiempo. 

Además los diseñadores tiene en cuenta si sale un iPad o iPhone de nueva generación, “entonces hay que acomodar las cosas para que funcionen dispositivos nuevos”, destaca Gloria respecto a lo dinámico de la labor que realiza. 

El proyecto va moviéndose porque “todo el tiempo hacemos cosas nuevas –destaca Gloria- que parecen chiquitas, pero a la hora de pensar la pantalla llevan tiempo”, cuenta y agrega, “ además la pantalla del asiento es una, la de la azafata es otra y la del pasajero diferente ya que puede tener el celular que quiera”.  


Gloria y el equipo, en plena tarea en GlobalLogic


Hacer las cosas más fáciles 
“El desafío es pensar soluciones para que las cosas sean más fáciles de usar” afirma Gloria al plantear el objetivo de su trabajo y de su carrera. 

Para ello nuevamente vuelve al ejemplo del diseño de las pantallas táctiles para aviones “queremos que las azafatas hagan todo rápido y que no las reten porque-como nos contaron cuando viajamos a hablar con ellas- puede pasar que se equivoquen y prendan una luz a la hora de dormir porque le erraron en algo y eso lo consideran gravísimo. Nosotros sentimos que es medio nuestra culpa porque no le dejamos fácil la aplicación, así que esto es el desafío”, indica Gloria. 

Con la pasión que describe cada momento, cada espacio recorrido para completar el objetivo y seguir avanzando la diseñadora cuanta que enfrenta momento a momento nuevos desafíos, “nos pidieron que diseñemos para que las azafatas puedan silenciar el avión en un segundo y lo tenemos que lograr y nos volvemos locos tratando de buscar dónde poner el botón para que se apague rápido, para que funcione, para que ellas lo encuentren rápido”. 

Por estos motivos Gloria vuelve sobre el objetivo del diseño “hay que conseguir que sea fácil de usar la aplicación, por eso escuchar en primera persona los problemas con los que se encuentran las azafatas y lo frustradas que se sienten ellas y todas las personas que la usan si ven que no funciona”. 

Gloria admite que “cuando trabajas de esto te pones muy hincha y vas viendo todo lo que hay a tu alrededor y cuando te muestran algo decís: ¿Cómo pusieron esto ahí o esta gente a quien le pagó para que hicieran esto? Te pones súper finito, elementos digitales hay en todos lados por lo que te cansas de ver cosas que quisieras arreglar de otra manera”. 

Lo que vendrá 
Una pelea que los diseñadores afrontan a diario es la de compatibilizar lo que solicita el cliente y ante eso buscar la mejor solución, “algunas veces tenemos que resignar lo que pensamos que es mejor ante el pedido y otras hacemos veinte propuestas de lo mismo hasta que nos quedamos con un intermedio o lo que queremos diseñar”, analiza Gloria. 

En cuanto a lo que vendrá dice que “me parece que gestionar las cosas por voz y que tengas que hablar sin hacer esfuerzo y que la máquina te reconozca y haga lo que le decís es en lo que venimos pensando para el futuro, va a venir para ese lado”. 

Y sin dudarlo agrega, “estoy contenta con la elección de la carrera, me gusta y lo hago con ganas , no me pesa para nada trabajar “, parte de ese sentimiento está en la esencia misma del trabajo que realiza, “va cambiando siempre y aparecen todo el tiempo nuevas cosas, también hay que están leyendo, haciendo cursos, buscar en internet, en páginas que te anotas para que manden novedades, todas herramientas de diseño que hay que ir probando porque si te quedas solo con lo que te enseñan en la universidad, te quedas con cosas viejas”, determina la diseñadora. 

Finalmente Gloria expresa lo que la pinta como persona, como profesional, eso que hizo que confiaran en ella el mismo día que hizo su primera entrevista laboral, la fuerza de sus palabras y la convicción con la que las expresa resuelve cualquier misterio o duda respecto a por qué decidió abocarse al diseño, “para mí lo mejor de la profesión es saber que ayudas a alguien o haces más fácil su trabajo diario, yo me quedé helada cuando pasé por la experiencia de trabajar en el contexto real de funcionamiento del proyecto que desarrollamos , porque entender más te permite hacer las cosas más pensadas”, asegura Gloria que refleja en sus actos, no sólo en sus dichos, que desea gestionar aquello que sea para el bien de las personas y sirva para que todo fluya más y mejor, “somos un poco responsables de la frustración de la gente si fallan los diseños”, eso la hace muy profesional y muy buena gente. 



Una generación que trabaja distinto 
“Puedo trabajar de manera remota sin problema, en el equipo en el que estoy hay gente en Córdoba, en Mendoza, en La Plata y en Buenos Aires. La gente de Córdoba trabaja sin ir a la oficina, pero yo no podría, nunca lo hice y cuando me encuentro en mi casa quiero ir a ver gente a la oficina, a charlar, prefiero la relación humana “, aunque continuando con su pensamiento en voz alta explica que “pero para otras cosas está bueno, por ejemplo cuando viajo a ver a mi familia o esperas alguna notificación y no necesitas quedarte en la oficina. Desde cualquier dispositivo se puede trabajar y en casa lo hago con más tiempo porque nadie te distrae, estás de 9 a 18 sin necesidad de cambiarte, de tomar un colectivo, pero siempre hay que estar en contacto con gente”.

En relación a esta nueva forma de desempeñarse laboralmente, propio de los profesionales de las actuales generaciones digitales, Gloria cuenta que “hoy está super bien visto y es valorable que estés en tu casa y sepas trabajar a distancia con otras personas y si no tenes ese perfil te ayudan para que sepas comunicarte mejor, a expresarte mejor verbalmente para poder trabajar, para que sea un equipo más armado, porque el que no va a la oficina no es porque no quiere por eso se busca la manera que todos estén bien comunicados”, afirma. 

La diseñadora, de todos modos, explica que para hacer el trabajo remoto “ tiene que haber una silla cómoda e internet muy buena y si se corta la luz me voy a una cafetería cerca y de última al trabajo. Todo el equipo acuerda quedarse en su casa trabajando el mismo día porque de ese modo es más eficiente la tarea dele quipo”.