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Nubes aisladas

Desde la Redacción

Desde la redacción

Tan oscuro que asusta

08|10|17 10:44 hs.

¿Qué necesidad pudo tener una funcionaria municipal de llamar a Emergencias y activar el desalojo de un matrimonio con tres chicos en una humilde casa? De noche y en forma violenta, efectivos de la Policía Comunal avanzaron sobre la construcción de chapa en Rondeau al 1570. La vivienda donde -aseguran familiares- residen desde hace seis meses Ezequiel Estrup, su mujer y tres hijos.


¿Qué urgencia pudo más que la penuria sentida por una familia que -ante la escasez- buscó estar junta, bajo un mismo techo?

Sobre todo, ¿qué pudo pasar por encima del sentido común para nublar la razón y no pensar en los niños? Ellos podrán recordar el resto de sus vidas cómo la policía respondió cruelmente ante una insólita orden de desalojo, ejecutada de noche, como queriendo tapar en la impune oscuridad una incontenible sensación de vergüenza. Como la que sintió supuestamente una autoridad policial que días después se acercó para ponerse a disposición de los desalojados.

Qué tiene de distinta esa "usurpación" -si lo fuere- de otras tantas que perduran en nuestra ciudad desde hace algunos años, con el mismo Estado sin involucrarse en las resoluciones. Y con la Justicia que realmente requiere un tiempo -valga el juego de palabras- injusto, de muchos años, para resolver.

¿Podrá el pudor en las autoridades dejar explicar el porqué se utilizó la fuerza en este caso? No hubo procedimiento similar en ninguna ocasión con quienes tomaron ilegalmente viviendas del Plan Federal Plurianual y que dejaron -aún al día de hoy- a decenas de familias sin las casas que habían obtenido en buena ley.

¿Por qué se utilizó semejante grado de vileza para resolver una "supuesta usurpación" en un terreno fiscal, pero sobre el cual el mismo Ezequiel Estrup luce un documento de compra-venta? ¿Quién permitió que esa comercialización existiese? ¿Por qué esta vehemencia de amedrentar a los débiles? ¿Dónde está la sensibilidad social del Estado que antes de brindar oportunidades, prefiere desalojar a la pobreza?

La Justicia, que sabe de largas esperas, no avanza si no es a través de un fallo, y hasta no deja sin techo a una familia si hay niños adentro, por más que se usurpe una casa. Aquí no hubo orden judicial. Y es incomprensible cómo los órganos del Estado que intervinieron -el municipio, a través de la funcionaria de Prevención Ciudadana, y la Policía Comunal- parecieron no pensar siquiera en los más chiquitos de ese grupo familiar.

La Fiscalía confirmó que la policía respondió a un llamado municipal directo. Luego llevó adelante el operativo. Sorprendió escuchar testimonios y ver en una filmación como utilizaron una "linga" para afectar la frágil estructura de una pared de chapa. Además rompieron vidrios de las ventanas, entre otros daños. 

Se necesitan respuestas. Saber qué se esconde detrás de ese agresivo hecho que violentó la paz en el transcurso de la noche del lunes, y qué contó con otra familia de testigo.

Vale preguntarse si este tipo de operativos continuará por el resto de los terrenos fiscales usurpados u ocupados de manera irregular, por alguna razón, que todavía no ha quedado clara. También es justo plantear por qué disponiendo de tierras no se las utiliza con un criterio productivo y de ayuda a quienes no tienen un techo propio, mediante una política de Estado, tal como está escrito en los vistos de decretos con la nómina de lotes "para uso social", en los que solicitan que Asesoría General de Gobierno los inscriba a nombre de la Municipalidad.

Seguramente nadie responderá el porqué se priorizó la violencia, por qué primó la tozudez, cual es el motivo real de tal agresión e interés por esos terrenos. Por último, pero no menos importante, qué sentido tiene implementar estas medidas que lo único que hacen es alejar al Estado de la gente.