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  CIENCIA Y DESARROLLO

Nuevo paradigma tecno-productivo

     
07.01.2017 Por Jorge Elustondo (*)

Hace poco más de un año, nuestro país comenzó a recorrer un nuevo y saludable camino. De la mano de Cambiemos, Argentina vuelve a estar presente en el mundo en una etapa de cambio de paradigma a escala global. El planeta vira rápidamente hacia nuevas formas de producción cuya premisa fundamental procura preservar la vida mediante el cuidado de los servicios ecosistémicos.

Con la conducción de María Eugenia Vidal, la provincia de Buenos Aires avanza hacia el desarrollo con políticas públicas y proyectos encuadrados en la abarcadora disciplina de la bioeconomía que nutre de las políticas de investigación, desarrollo e innovación ya en curso.

En el nuevo modelo de gestión que implementamos el 11 de diciembre de 2015 articulando acciones en el territorio, Nación, Provincia y municipios, nuestra concepción de que las políticas públicas cobran sentido cuando los recursos e instrumentos llegan al territorio y a la gente, es compatible y complementaria de la bioeconomía entendida como estrategia de desarrollo en el marco del nuevo modelo tecno-productivo.

Ese contexto incluye la definición de prioridades nacionales y provinciales en relación con el conjunto de actividades y espacios que la bioeconomía contempla, al tiempo que guarda estrecha relación con la dotación de recursos naturales, el crecimiento poblacional, el nivel de desarrollo y la inserción en los mercados globales, entre otros aspectos.

Se trata de un amplio concepto que reconoce varias rutas de desarrollo como la biotecnología, biocombustibles, biodiversidad, eco-intensificación de la agricultura y servicios eco-sistémicos, entre otras, y que abarca múltiples dimensiones: científico-técnica, económica, política y geopolítica, institucional y social.

Al mismo tiempo, como una gran plataforma de desarrollo productivo el campo de la bioeconomía interactúa con un conjunto de sectores -en algunos casos de manera total y en otros de forma parcial- que, de una u otra forma, están vinculados a la generación de bienes renovables de origen biológico. Son los sectores agropecuario, forestal, alimenticio y acuícola, en el primer caso, y de las industrias química, farmacéutica, de materiales y energía articulados -según el sector, localización y grado de desarrollo previo- con la infraestructura preexistente y el uso de otros activos complementarios como marcas, cadenas de distribución y logística.

En este marco adquiere mayor relevancia el trabajo articulado que llevamos adelante los ministerios que integran el gabinete de María Eugenia Vidal. Por ejemplo, con mi par de Agroindustria, Leonardo Sarquís, impulsamos y elaboramos proyectos en común que requieren del saber y entrecruzamiento de nuestras respectivas competencias.

En ese marco lo acompañé en su presentación del primer "Plan de Bioeconomía" de la provincia, en el Simposio de Bioeconomía de la Región Centro Pampeana Sur realizado hace pocos días en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre cuyos objetivos plantea la utilización sistémica y moderna de los recursos renovables, la generación de biomasa, además de la construcción del liderazgo de Argentina en la materia.

Como nuevo paradigma tecno-productivo que avanza, se expande e incluye diversidad de áreas como agroindustria, salud, gestión de residuos, nuevas formas de producción en otras industrias, una nueva arquitectura que diseña ciudades inteligentes, con edificios que generan su propia energía, ahorran consumos y reciclan sus residuos, entre múltiples opciones que se encuentran en elaboración, incorporando el andamiaje conceptual que de soporte a la economía circular.

Ante estos nuevos desafíos se acentúa nuestro objetivo de lograr una eficaz articulación del vasto sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación bonaerense, tanto con el sector público, como con el privado para cruzar esa oferta tecnológica con las demandas en el territorio. Se trata de poner los instrumentos disponibles al servicio de los decisiones políticas, de los referentes sectoriales de los 135 municipios de la provincia, de manera que cuenten con certidumbre y previsibilidad a la hora de tomar decisiones orientadas al crecimiento.

De eso se trata la bioeconomía, de generar el marco y las estrategias, las reglas de juego que den previsibilidad y certidumbre y un clima de negocios que permita impulsar el desarrollo y alcanzar los objetivos planteados.

 

(*) El autor es ingeniero agrónomo y se desempeña como ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires