La Voz del Pueblo festeja sus 114 años

Tres Arroyos mie 23 de Agosto de 2017

   Iglesia

Exclusión en la tierra del pan

     
2017-06-11 Por Guillermo Villareal

Las cifras de la pobreza son alarmantes y escandalizan en la Argentina considerada la bendita tierra del pan, por lo que la Iglesia reclama a la dirigencia no relativizar la realidad de este flagelo y abordar estas situaciones de exclusión e indefensión en forma integral. 

Los números son contundentes y exigen respuestas urgentes. Seis millones de personas padecen hambre, uno de cada diez hogares no tienen recursos necesarios para alimentar a su familia, ocho millones de argentinos carecen de al menos tres de las siete dimensiones de derechos sociales básicos necesarios. 

El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que no cede la pobreza estructural en el país desde los últimos 15 años. El cuadro social no es nuevo, pero los obispos atribuyen el agravamiento de la década reciente al avance del narcotráfico y a la corrupción que "aplasta las vidas sumergiéndolas en la extrema pobreza". 

A estos datos, la ODSA-UCA sumó la preocupación por el hecho de que en los últimos cinco años aumentó en 1.500.000 el número de niños y adolescentes que viven en hogares pobres, de los cuales 300.000 cayeron en la indigencia. 

Asimismo, coincidió con Unicef en que 5.600.000 niños argentinos son pobres en términos de los ingresos en sus hogares, y de estos 1.300.000 se encuentran en la indigencia. También en confirmar que el porcentual de pobreza aumenta del 47,7 por ciento al 85 por ciento cuando el niño reside en un hogar cuyo jefe o jefa está desocupado, y que la zona más golpeada por esta realidad es el Conurbano bonaerense. 

La Iglesia aprovechó la colecta anual de Cáritas Argentina, que se realiza este fin de semana, para reclamarle a las autoridades y a la dirigencia toda que no se "paralice" frente las estadísticas de la pobreza y responda a las necesidades "urgentes" de los sectores más vulnerables de la sociedad. 

"Las estadísticas son útiles, son importantes para saber qué hacer con las realidades, pero invisibilizan el fenómeno de la pobreza y el sufrimiento", advirtió monseñor Oscar Ojea, presidente de la organización caritativa eclesiástica. 

El prelado sostuvo que el problema de la pobreza estructural en el país requiere "no quedarse con el mapa" y afrontarlo estando cerca de quienes padecen las mayores carencias, en esas periferias existenciales de las que habla el papa Francisco, porque es allí donde se palpa qué hacer y se comprende que el abordaje debe ser "global". 

Para la Iglesia, se puede avanzar en la inclusión e integración social de los sectores marginados comprendiendo, en primer lugar, que no es lo mismo "pasarla bien" que "vivir bien". 

El Papa diferencia estos conceptos, al afirmar que "quien busca en la vida pasarla bien se aprovecha de los demás, mientras los que quieren vivir bien construyen la cultura del encuentro y apuntan a lo esencial". 

El pontífice argentino sostiene que esa estructura superior se sostiene sobre los pilares de Tierra, Techo y Trabajo. Tres T que implican que toda familia tiene derecho a un pedazo de tierra en la casa común, que familia y vivienda van de la mano y que no existe pobreza peor que "la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del empleo". 

Los curas villeros suman a las 3T del Papa otra triada: Capilla, Colegio, Club. 

Los sacerdotes José María "Pepe" Di Paola y Gustavo Carrara consideran que estas 3C forman "un círculo virtuoso" que ayuda a los jóvenes a no caer en las drogas, las armas y la violencia en los territorios "calientes" de los barrios periféricos porteños y del conurbano bonaerense. (DYN).